Aforismos sobre la Conciencia sin objeto
Estos aforismos pertenecen a un nivel de conciencia en el que pensamiento y música se unen. Son semillas que pueden desarrollar un sistema filosófico…
Estos aforismos pertenecen a un nivel de conciencia en el que pensamiento y música se unen. Son semillas de las que puede desarrollarse un sistema filosófico completo y, al mismo tiempo, una sustancia que nutre el alma. No es necesario que el lector los comprenda. Debería utilizarlos como puntos de concentración para la meditación y permitir que su significado se desarrolle en su conciencia como una planta crece a partir de una semilla. Primero son símbolos y después conceptos. Como conceptos iluminan el camino de la comprensión. Como símbolos abren la puerta a la vivencia de esa Realidad que no puede sentirse ni pensarse.
La Conciencia sin objeto es. Antes de que los objetos fueran, la Conciencia sin objeto es. Aunque los objetos parezcan existir, la Conciencia sin objeto es. Cuando los objetos desaparecen, permaneciendo inalterada a través de todo, la Conciencia sin objeto es. Fuera de la Conciencia sin objeto nada es. En el seno de la Conciencia sin objeto reside el poder de la consciencia que proyecta los objetos. Cuando los objetos se proyectan, se presupone el poder de la consciencia como sujeto; sin embargo, la Conciencia sin objeto permanece inalterada. Cuando nace la conciencia de los objetos, surge también la conciencia de su ausencia. La conciencia de los objetos es el Universo. La conciencia de la ausencia de objetos es el Nirvana. En la Conciencia sin objeto residen tanto el Universo como el Nirvana, pero para ella ambos son lo mismo. En la Conciencia sin objeto reside la semilla del Tiempo.
Cuando la consciencia conoce el Tiempo, nace el Conocimiento de la Atemporalidad. Ser consciente del Tiempo es ser consciente del Universo, y ser consciente del Universo es ser consciente del Tiempo. Tomar conciencia de la Atemporalidad es alcanzar el Nirvana. Pero para la Conciencia sin objeto no hay diferencia entre Tiempo y Atemporalidad. En la Conciencia sin objeto reside la semilla de la Ley. Cuando la consciencia conoce el Espacio que contiene el mundo, nace el Conocimiento del Vacío Espacial. Ser consciente del Espacio que contiene el mundo es ser consciente del Universo de los Objetos. Tomar conciencia del Vacío Espacial es despertar a la Conciencia Nirvánica. Pero para la Conciencia sin objeto no hay diferencia entre el Espacio que contiene el mundo y el Vacío Espacial. En la Conciencia sin objeto reside la semilla de la Ley. Cuando nace la conciencia de los objetos, se invoca la Ley como una Fuerza que tiende siempre al Equilibrio. Todos los objetos existen como tensiones dentro de la Conciencia sin objeto y tienden siempre a fluir hacia sus complementos o hacia otros. El efecto final del fluir de todos los objetos hacia sus complementos es la anulación mutua en un Equilibrio completo. La conciencia del campo de tensiones es el Universo. La conciencia del Equilibrio es el Nirvana. Pero para la Conciencia sin objeto no hay tensión ni Equilibrio. El estado de tensión es el estado del devenir perpetuo.
El devenir perpetuo es un morir sin fin. Así, el estado de conciencia de los objetos es un estado de promesas que se renuevan continuamente y pasan a la muerte en el momento de cumplirse. Por eso, cuando la conciencia está apegada a los objetos, la agonía del nacimiento y de la muerte nunca cesa. En el estado de Equilibrio, donde el nacimiento anula la muerte, se experimenta la Dicha inmortal del Nirvana. Pero la Conciencia sin objeto no es agonía ni dicha. Desde el Gran Vacío, que es la Conciencia sin objeto, el Universo se proyecta creativamente. El Universo experimentado es la negación creada que siempre resiste. El acto creativo es dicha; la resistencia, dolor interminable. La resistencia sin fin es el Universo de la experiencia, la agonía de la crucifixión. La creatividad incesante es el Nirvana, la Dicha que trasciende toda concepción humana. Pero para la Conciencia sin objeto no hay creatividad ni resistencia. El devenir perpetuo y el perpetuo dejar de ser son acción sin fin. Cuando el devenir perpetuo anula el perpetuo dejar de ser, se alcanza el Reposo. La acción incesante es el Universo. El Reposo interminable es el Nirvana. Pero la Conciencia sin objeto no es acción ni reposo. Cuando la Conciencia está apegada a los objetos, queda limitada por las formas que imponen el Espacio que contiene el mundo, el Tiempo y la Ley. Cuando la conciencia se desprende de los objetos, se alcanza la Liberación de las formas del Espacio que contiene el mundo, del Tiempo y de la Ley. El apego a los objetos es la conciencia atada al Universo. La Liberación de ese apego es el estado de Libertad Nirvánica ilimitada. Pero la Conciencia sin objeto no es atadura ni Liberación. La Conciencia sin objeto puede simbolizarse mediante un ESPACIO al que no afecta la presencia o ausencia de objetos; para el que no hay Tiempo ni Atemporalidad, ni un Espacio que contiene el mundo ni un Vacío Espacial, ni tensión ni Equilibrio, ni resistencia ni creatividad, ni agonía ni Dicha, ni acción ni Reposo, ni limitación ni Libertad. Así como el gran ESPACIO no debe identificarse con el Universo, tampoco debe identificarse con ningún yo. El gran ESPACIO no es Dios, sino aquello que abarca a todos los Dioses y a todas las criaturas menores.
El gran ESPACIO, o Conciencia sin objeto, es la única Realidad de la que dependen todos los objetos y todos los yoes, y de la que derivan su existencia. El gran ESPACIO abarca tanto el Sendero del Universo como el Sendero hacia el Nirvana. Junto al gran ESPACIO no hay nada más. * * * * * Sobre la oposición que suscitan los sabios. ¿Por qué las palabras de un Místico o de un Sabio despiertan tan a menudo un antagonismo tan intenso? Pensemos, por ejemplo, en poemas como los de Hojas de hierba de Walt Whitman. Han provocado tempestades de críticas, además de una admiración entusiasta. Sin embargo, lectores de todo tipo no suelen sentirse perturbados por las extrañas divagaciones escritas de una mente demente. Esto revela que no es simplemente lo poco convencional de la forma lo que suscita antagonismo. En realidad, esas tempestades de críticas son tributos. Indican, al menos, un reconocimiento inconsciente del Poder de las palabras del Místico o del Sabio. La complacencia de las fuerzas de Mara, por emplear un término budista, ha recibido un duro golpe, y eso despierta resistencia. Pero en todos esos enfrentamientos Mara está condenado a la derrota, porque el Poder que ha irrumpido está unido a la Fuente inagotable. La única defensa eficaz para Mara sería la indiferencia absoluta. Pues, si Mara hace que alguien combata la Luz, tarde o temprano esa persona es conquistada por la Luz y se vuelve Una con Ella. San Pablo nos ofrece el ejemplo clásico. Combatió con empeño y sinceridad, de modo que la Luz lo conquistó rápidamente y lo reclamó como suyo. Desde el punto de vista de Mara, nada es más peligroso que intentar matar a un Sabio o a un Místico. Estos, en su verdadera Naturaleza, son invulnerables y, al final, atraen hacia sí a quienes pretendían matarlos.
* * * * * Reproducido del Journal of Borderland Research, vol. XLII, n.º 4, julio-agosto de 1986. Aforismos sobre la Conciencia sin objeto apareció por primera vez en un pequeño folleto publicado en 1937. Sobre la oposición que suscitan los sabios procede de Pathways Through To Space, de Franklin Merrell-Wolff, Warner Books, NY. borderlandresearch
Este artículo se ofrece como material de archivo histórico, simbólico y orientado a quienes practican estas disciplinas. No constituye consejo médico, diagnóstico, tratamiento ni orientación sanitaria.