{"id":543,"date":"2020-09-05T12:15:24","date_gmt":"2020-09-05T12:15:24","guid":{"rendered":"https:\/\/trinityradionics.com\/cosmic-blueprint\/"},"modified":"2026-05-21T14:40:29","modified_gmt":"2026-05-21T14:40:29","slug":"cosmic-blueprint","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trinityradionics.com\/es\/diseno-cosmico\/","title":{"rendered":"El dise\u00f1o c\u00f3smico"},"content":{"rendered":"\n<section class=\"trinity-page-hero\">\n  <span class=\"trinity-kicker\">Archivo de investigaci\u00f3n<\/span>\n  <h1 class=\"trinity-hero-title\">El dise\u00f1o c\u00f3smico<\/h1>\n  <p>La mente humana, una vez ensanchada por una idea nueva, nunca puede volver a sus dimensiones originales. \u2013 Oliver Wendell Holmes. Los cuatro \u00e9teres. Al intentar ofrecer un breve\u2026<\/p>\n<\/section>\n\n<figure class=\"trinity-tech-figure\">\n  <img decoding=\"async\"\n    src=\"\/wp-content\/uploads\/trinity-articles\/trinity-radionics-article-cosmic-blueprint.webp\"\n    alt=\"Cosmic Blueprint archive illustration\"\n    loading=\"eager\"\n  \/>\n  <figcaption>Imagen de archivo del art\u00edculo: El dise\u00f1o c\u00f3smico<\/figcaption>\n<\/figure>\n\n<section class=\"trinity-section trinity-old-source-copy\">\n\n<p>La mente humana, una vez ensanchada por una idea nueva, nunca puede volver a sus dimensiones originales. \u2013 Oliver Wendell Holmes<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los cuatro \u00e9teres. Al intentar ofrecer un breve esbozo de las concepciones cient\u00edfico-espirituales del Dr. Steiner y de quienes siguieron el camino que abri\u00f3, se percibe con claridad cierta impertinencia. La obra de Steiner est\u00e1 destinada a cambiar el car\u00e1cter del conocimiento moderno y a ampliar los medios para adquirirlo. Son asuntos de peso. Actualmente hay publicados en Estados Unidos, en ingl\u00e9s, al menos 250 libros y recopilaciones de conferencias distintos del Dr. Steiner. Por tanto, lo que sigue debe considerarse un bosquejo de aquellos aspectos de su obra que me permitieron abordar los fen\u00f3menos ovni de una manera nueva.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div>\r\n<figure><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La antroposof\u00eda permite comprender los cambios de conciencia que se han producido durante la evoluci\u00f3n humana, en distintas regiones y \u00e9pocas del pasado. Las ideas populares sobre el hombre antiguo lo presentan como alguien igual que nosotros, pero sin autom\u00f3viles, electr\u00f3nica y otros medios modernos. Hoy creemos que las personas no sab\u00edan realmente nada antes de la aparici\u00f3n de la ciencia moderna y sus t\u00e9cnicas de medici\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Antes del desarrollo de las ciencias naturales modernas, ocurrido en un pasado muy reciente, los seres humanos ten\u00edan ideas sobre la evoluci\u00f3n c\u00f3smica y planetaria completamente distintas de las que hoy se consideran cient\u00edficamente v\u00e1lidas. En culturas anteriores, tan antiguas como permiten rastrear los documentos escritos, los hombres expresaban sus concepciones del funcionamiento c\u00f3smico en las \u00abmitolog\u00edas\u00bb que forman parte integral de la historia cultural de la humanidad primitiva. Los cient\u00edficos no dan cr\u00e9dito a estas visiones. La evoluci\u00f3n y la creaci\u00f3n, tal como las entend\u00edan los antiguos, surg\u00edan de ideas e inspiraciones religiosas que influ\u00edan en los seres humanos de aquellas primeras \u00e9pocas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Steiner se\u00f1al\u00f3 en muchas conferencias que todas estas cosmolog\u00edas y cosmogon\u00edas, independientemente de la regi\u00f3n geogr\u00e1fica, las ra\u00edces \u00e9tnicas o el periodo en que se desarrollaron, atestiguan en sus autores un modo de conciencia marcadamente distinto del moderno. Se consideraba que detr\u00e1s de los procesos naturales hab\u00eda seres espirituales. Se cre\u00eda que esas entidades estaban entretejidas con la vida terrestre de una manera que la conciencia cient\u00edfica moderna solo puede juzgar absurda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El Dr. Steiner reconoce y acepta la potencia y la claridad del pensamiento cient\u00edfico moderno. Al mismo tiempo, afirma repetidamente que el tipo concreto de conciencia ligada al cerebro que ha originado la actual ciencia de la materia es una forma transitoria. En pocas palabras, los cambios de conciencia en la evoluci\u00f3n pasada de la humanidad son un hecho. Los cambios futuros son una certeza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Al superar todos los l\u00edmites del conocimiento trazados por fil\u00f3sofos anteriores, Steiner demostr\u00f3, mediante la amplitud y profundidad de la obra de su vida, c\u00f3mo ser\u00e1 la mente cient\u00edfica del futuro. El cient\u00edfico de ma\u00f1ana tendr\u00e1 una percepci\u00f3n exacta de los mundos espirituales, sus procesos y sus habitantes. La ciencia material actual puede considerarse una especie de prototipo de una ciencia futura que comprender\u00e1 las leyes de los mundos espirituales con la misma precisi\u00f3n y claridad de pensamiento que hoy aplica a sus investigaciones f\u00edsicas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>A medida que avanzamos hacia encuentros cada vez m\u00e1s frecuentes con inteligencias y formas de otros mundos, surgidos de las manifestaciones ovni, conviene recordar dos cosas sobre el conocimiento ortodoxo con el que actualmente intentamos investigar oficialmente los ovnis:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ol>\r\n<li>Las ciencias naturales modernas solo llevan en la escena mundial alrededor de un siglo y medio.<\/li>\r\n<li>Hasta su aparici\u00f3n, las concepciones m\u00edtico-religiosas de la creaci\u00f3n eran las \u00fanicas que manejaban los seres humanos. Su historia se remonta a milenios.<\/li>\r\n<\/ol>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cuando seres no terrestres en contacto con humanos han ofrecido datos t\u00e9cnicos, como en las comunicaciones de George Van Tassel, estas indicaciones presentan dos caracter\u00edsticas principales:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ol>\r\n<li>Se emplean conceptos cient\u00edficos avanzados que indican un dominio tecnol\u00f3gico de la f\u00edsica del \u00e9ter. La ciencia oficial ha repudiado ampliamente estos conceptos cuando hombres terrestres de gran inteligencia los han propuesto de forma te\u00f3rica. Para los \u00abhombres del espacio\u00bb son hechos muy avanzados en su aplicaci\u00f3n t\u00e9cnica.<\/li>\r\n<li>Las entidades implicadas hablan de leyes y fuerzas espirituales con la misma precisi\u00f3n que nosotros solo podemos aplicar a campos t\u00e9cnicos \u00abconcretos\u00bb, como la qu\u00edmica y la \u00f3ptica.<\/li>\r\n<\/ol>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La importancia del trabajo pionero de Steiner, que muestra a la humanidad el camino hacia esa cognici\u00f3n superior, deber\u00eda ser ya evidente. Nos mostr\u00f3 c\u00f3mo llegar adonde los ovnis y las inteligencias que los controlan ya est\u00e1n. El trabajo tenemos que hacerlo nosotros, en libertad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Steiner dio a la humanidad los medios y m\u00e9todos b\u00e1sicos para adquirir las facultades cognitivas necesarias para ampliar nuestra comprensi\u00f3n cient\u00edfica de la creaci\u00f3n. La ampliaci\u00f3n deber\u00e1 adentrarse inevitablemente en los \u00e1mbitos suprasensibles que est\u00e1n detr\u00e1s del mundo manifiesto. Los atisbos del Nuevo Conocimiento en su aplicaci\u00f3n t\u00e9cnica que nos han ofrecido los ovnis dejan pocas dudas: la ciencia del siglo XXI ser\u00e1 radicalmente distinta de la actual. Tambi\u00e9n lo ser\u00e1 la conciencia de sus cient\u00edficos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El momento de poner en marcha esos cambios es ahora.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La actual exclusi\u00f3n de cualquier fuerza espiritual o an\u00edmica activa en la vida terrestre es algo reciente en la evoluci\u00f3n humana. Durante todas las \u00e9pocas anteriores, el hombre mantuvo conexiones c\u00f3smicas. El impacto de los ovnis en la conciencia cient\u00edfica ha sido inmenso, tanto por la curiosidad t\u00e9cnica que despiertan como por su inaccesibilidad a los m\u00e9todos existentes. Los ovnis nos han enfrentado a la necesidad de cambiarnos a nosotros mismos. El cambio seguir\u00e1 la direcci\u00f3n indicada por el Dr. Steiner: la adquisici\u00f3n sistem\u00e1tica de facultades cognitivas y perceptivas superiores, mediante los medios que defini\u00f3.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Durante la \u00faltima d\u00e9cada, miles de j\u00f3venes estudiantes de ciencias hicieron \u00abviajes\u00bb con LSD y otros psicod\u00e9licos, abriendo de golpe centros de percepci\u00f3n superior con esta potente droga. De este contacto patol\u00f3gico, pero devastadoramente real, con la sustancia mental y emocional ha surgido un impulso general de renovaci\u00f3n espiritual. El estudiante que ha visto actuar a los \u00e9teres bajo los efectos de drogas se convierte en candidato a estudiarlos te\u00f3ricamente y a aplicar su voluntad de manera inteligente a su propio desarrollo interior. Las almas fuertes desarrollar\u00e1n en s\u00ed mismas las mismas facultades perceptivas y cognitivas que el Dr. Steiner.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La ciencia materialista moderna y su conciencia especializada han retrocedido hasta la vida terrestre de \u00e9pocas anteriores en el curso de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Escritos, dibujos y testimonios surgidos de la sabidur\u00eda interior humana se han clasificado como mera superstici\u00f3n. Esta actitud procede de nuestra imposibilidad de contemplar el cosmos con la conciencia de un adorador caldeo de las estrellas o de un sacerdote egipcio. La actitud de la ciencia moderna tiene justificaci\u00f3n, pero es esencialmente unilateral, y esa es su debilidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Las cosmolog\u00edas anteriores a la ciencia moderna situaban al Hombre como centro y finalidad de la evoluci\u00f3n terrestre. Lo ve\u00edan moldeado por seres, poderes y fuerzas espirituales en un camino ascendente hacia la perfecci\u00f3n. La ciencia materialista moderna, en cambio, considera al hombre el producto final de una serie de accidentes bioqu\u00edmicos y destilaciones arcanas; todav\u00eda no existe una teor\u00eda coherente de la evoluci\u00f3n capaz de resistir el creciente torrente de descubrimientos cient\u00edficos. La ciencia va a la deriva en este campo, en gran parte porque a\u00fan no ha aprendido a leer correctamente los hechos que ha encontrado. Como ocurre con los ovnis, el problema no es la falta de datos concretos, sino una cuesti\u00f3n de percepci\u00f3n y conciencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los antiguos conceb\u00edan el mundo y al hombre como construidos a lo largo de los eones por la acci\u00f3n divina. Seg\u00fan el Dr. Steiner, las ciencias del futuro recuperar\u00e1n un conocimiento semejante de los or\u00edgenes humanos. Esa ciencia desarrollar\u00e1 su comprensi\u00f3n de la evoluci\u00f3n reforzando su trabajo externo con percepciones suprasensibles exactas, disciplina cient\u00edfica y un conocimiento firme de los cuatro \u00e9teres b\u00e1sicos, cuyas fuerzas formativas rigen la creaci\u00f3n f\u00edsica.* Los hombres antiguos se sent\u00edan \u00edntimamente integrados en estos tejidos et\u00e9ricos; de esa relaci\u00f3n surgi\u00f3 lo que hoy consideramos antiguas mitolog\u00edas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>Como audaz esfuerzo inicial, v\u00e9ase The Loom of Creation, de Dennis Milner, D.Sc., y Edward Smart, publicado por Neville Spearman Ltd., Londres.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La ciencia materialista moderna extingue en sus adeptos todos esos sentimientos intuitivos. El condicionamiento sistem\u00e1tico de mentes que de otro modo ser\u00edan libres es la base de la ense\u00f1anza superior, que George Bernard Shaw describi\u00f3 acertadamente como un \u00abc\u00famulo de mentiras\u00bb. Las concepciones religiosas que sobrevivieron al ascenso de la ciencia moderna quedaron relegadas al dominio filos\u00f3fico de la fe, terreno de cl\u00e9rigos, m\u00edsticos y las multitudes que los segu\u00edan. A medida que la ciencia multiplicaba su capacidad de investigaci\u00f3n, el \u00e1mbito religioso pas\u00f3 a considerarse esencialmente reservado a personas equivocadas y mal informadas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La ciencia sustituy\u00f3 las antiguas concepciones de la acci\u00f3n divina por la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Kant\u2013La Place. Sintetizada a partir de las ideas del fil\u00f3sofo Immanuel Kant, Natural History of the Heavens, y de las teor\u00edas del astr\u00f3nomo de Napole\u00f3n, Pierre La Place, era una visi\u00f3n de la evoluci\u00f3n plenamente acorde con la fuerza arrolladora del Mecanicismo. Despojada de alma, esp\u00edritu e influencias afines, la teor\u00eda de Kant\u2013La Place presentaba una imagen est\u00e9ril y sin vida de los or\u00edgenes de la Tierra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Seg\u00fan esta teor\u00eda, una esfera de gas incandescente en rotaci\u00f3n se habr\u00eda condensado lentamente, desprendiendo los planetas hacia sus \u00f3rbitas. Todo ello habr\u00eda terminado asent\u00e1ndose en la configuraci\u00f3n que vemos hoy. Leyes mec\u00e1nicas verificables rigen el proceso completo. El alma y el esp\u00edritu se vuelven superfluos ante lo que se consideran hechos f\u00edsicos concretos. La vida terrestre es una incorporaci\u00f3n posterior, aparentemente accidental, a la esterilidad b\u00e1sica del origen de la Tierra. Hasta hoy, los cient\u00edficos se han conformado con esta teor\u00eda. Mientras escribo, se est\u00e1 inculcando de nuevo en las cabezas de otra desdichada generaci\u00f3n de j\u00f3venes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>As\u00ed, la evoluci\u00f3n pas\u00f3 a considerarse cient\u00edficamente como algo que parte de la sustancia inerte y avanza de abajo hacia arriba. Las matem\u00e1ticas astron\u00f3micas fundamentales de Johannes Kepler fueron un paso indispensable para consolidar estas ideas cient\u00edficas modernas, pero se las despoj\u00f3 de su concepci\u00f3n del Universo como cuerpo de un gigantesco ser espiritual. Cualquier sugerencia de esp\u00edritu en los nuevos conceptos qued\u00f3 abandonada junto a las nociones mitol\u00f3gicas de los antiguos, entre el polvo y los trastos de civilizaciones muertas hace mucho.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La abrasadora esfera gaseosa de Kant\u2013La Place es una delicia para el mecanicista. El hombre f\u00edsico y cualquier otra forma de vida, ya fuera como entidad existente entonces o como contribuci\u00f3n previa a la evoluci\u00f3n, quedaron totalmente eliminados. Mi descubrimiento de las bioformas plasm\u00e1ticas, las criaturas t\u00e9rmicas, deshace la idea de que un gran calor y la vida sean incompatibles y abre camino a un nuevo comienzo emp\u00edrico. Desde Kant\u2013La Place, sin embargo, las ideas sobre cu\u00e1ndo y c\u00f3mo comenz\u00f3 la vida terrestre han ocupado, en los c\u00edrculos oficiales, a algunas de nuestras mentes m\u00e1s brillantes. Estas distintas ideas tambi\u00e9n han desencadenado algunas de las discusiones m\u00e1s feroces entre cient\u00edficos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La esterilidad aparentemente inseparable de esa esfera de gas incandescente y las concepciones mec\u00e1nicas de la evoluci\u00f3n limitadas por su aceptaci\u00f3n han impedido a generaciones de pensadores alcanzar ideas v\u00e1lidas sobre los or\u00edgenes de la Tierra. Las indicaciones del Dr. Steiner, basadas en una percepci\u00f3n suprasensible exacta, abren todas las puertas necesarias. Lo que ha aportado est\u00e1 en armon\u00eda con los hallazgos b\u00e1sicos de las ciencias naturales. Todo ello, a su vez, ilumina algunos de los enigmas centrales de la ufolog\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En sus numerosas conferencias, el Dr. Steiner afirm\u00f3 que las formaciones calizas son dep\u00f3sitos de organismos vivos. Moluscos, caracoles, p\u00f3lipos y organismos semejantes han depositado las formaciones calizas terrestres. Steiner hizo esta observaci\u00f3n hace unos setenta a\u00f1os. La investigaci\u00f3n geoqu\u00edmica moderna confirma progresivamente sus afirmaciones. En un episodio relativamente reciente relacionado con la ufolog\u00eda, el origen de otras materias terrestres en los procesos vitales adquiri\u00f3 un relieve a\u00fan m\u00e1s sorprendente. Avancemos desde Rudolf Steiner, a comienzos de este siglo, hasta Uninvited Visitors, de Ivan T. Sanderson, para encontrar un ejemplo que vale por mil.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El bi\u00f3logo y ge\u00f3logo Ivan T. Sanderson estaba entre los cient\u00edficos interesados en la ufolog\u00eda que creen que, antes de intentar comprender la vida extraterrestre, deber\u00edamos conocer mejor la terrestre. La grave negligencia de la ciencia moderna en este \u00e1mbito queda patente en el episodio que cita en la p\u00e1gina 99 de Uninvited Visitors, Cowles Communications, Inc., Nueva York, 1967.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00abDespu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, se encarg\u00f3 a un cient\u00edfico en Alemania que realizara ciertas investigaciones en las profundas minas de sal de Baviera, donde los nazis hab\u00edan ocultado obras de arte y otros tesoros saqueados en museos y colecciones de toda Europa. Este hombre, bi\u00f3logo en el sentido m\u00e1s amplio, se interes\u00f3 por la propia sal, depositada bajo un mar bastante c\u00e1lido hace unos 200 millones de a\u00f1os. Tom\u00f3 muestras y las analiz\u00f3; una de las cosas que lo sorprendieron fue que aparecieran seres vivos en las soluciones resultantes. Naturalmente, supuso que eran producto de una contaminaci\u00f3n durante la toma de muestras o despu\u00e9s, en su laboratorio, ya que el aire est\u00e1 repleto de formas vivas como esporas y bacterias.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00abSin embargo, perfeccion\u00f3 sus t\u00e9cnicas con todas las precauciones imaginables y los seres vivos segu\u00edan apareciendo, hasta que finalmente tuvo que concluir que eran generaciones resucitadas de criaturas que hab\u00edan vivido en aquel antiguo mar y se hab\u00edan fosilizado junto con la sal, reposando durante millones de a\u00f1os antes de \u201cvolver a la vida\u201d. Despu\u00e9s, otros pusieron a prueba este extra\u00f1o experimento, empezando desde cero y utilizando tanto sus propios m\u00e9todos como los originales. Siempre obtuvieron la misma respuesta\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La caliza y los dep\u00f3sitos subterr\u00e1neos de sal, petr\u00f3leo, carb\u00f3n y pizarra se producen a partir de procesos vivos. \u00bfPor qu\u00e9 no la totalidad de la materia de la que se compone la Tierra? Ante la objeci\u00f3n de que nunca se han encontrado f\u00f3siles en las rocas azoicas, una respuesta la ofrece el trabajo del bioqu\u00edmico brit\u00e1nico Morley Martin. En condiciones de esterilidad total, demostr\u00f3 en los a\u00f1os 1930 que existen formas animales en las rocas azoicas y que pueden despertarse. Hallazgos tan devastadores hacen estragos en la seguridad neur\u00f3tica de quienes basan toda su concepci\u00f3n del mundo en lo contrario. Como Steiner, Reich, Drown, Abrams, Velikovsky y otros cient\u00edficos aut\u00e9nticos, Morley Martin ha sido v\u00edctima del oscurantismo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Al reconocer el car\u00e1cter trascendental de los descubrimientos de Morley Martin, el fallecido Meade Layne prepar\u00f3 un folleto introductorio sobre el trabajo del bioqu\u00edmico ingl\u00e9s y lo public\u00f3 en julio de 1950 bajo el sello de la Borderland Sciences Research Association. Se titulaba The Morley Martin Experiments and the Experiments of Dr. Charles W. Littlefield.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Mediante una serie de manipulaciones en condiciones de esterilidad total, Morley Martin hizo surgir en miniatura microsc\u00f3pica formas vertebradas conocidas, junto con otras que ya no existen. Sus intensas condensaciones y transmutaciones qu\u00edmicas reprodujeron estas criaturas, en sus propias palabras, \u00abdel modo en que probablemente surgieron de la niebla de fuego o del gas de nuestra nebulosa\u00bb. Testigos fiables declararon haber visto al microscopio c\u00f3mo los vertebrados tomaban forma en el protoplasma, seguidos por los contornos de extremidades y garras, y despu\u00e9s por las cabezas y los ojos. Un crust\u00e1ceo desarroll\u00f3 sus patas y luego sali\u00f3 caminando del campo del microscopio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cuando Morley Martin muri\u00f3 en 1938, solo hab\u00eda publicado un peque\u00f1o folleto, The Reincarnation of Animal and Plant Life from Protoplasm Isolated from the Mineral Kingdom, aparecido en 1934. La fama espera al joven bioqu\u00edmico emprendedor que recorra hoy ese mismo camino, pues la lecci\u00f3n de todos estos trabajos, los experimentos de Morley Martin, los del Dr. Littlefield y los anteriores de Andrew Crosse, es que lo opuesto a la vida no es la muerte, sino la latencia. La biog\u00e9nesis no es el misterio que los sumos sacerdotes oscurantistas de la ciencia oficial quieren hacer creer a sus semejantes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La experiencia humana y los resultados experimentales han avanzado as\u00ed lentamente hacia esas concepciones de la vida eterna en la Tierra que el extraordinario Steiner formul\u00f3 por primera vez en t\u00e9rminos modernos. La materia inerte terrestre ha precipitado a partir de los procesos vitales de la propia Tierra, del mismo modo que aparecen minerales inertes cuando matamos un organismo vivo: el cad\u00e1ver pasa a formar parte de la sustancia terrestre. La pregunta sin respuesta ya no es \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo apareci\u00f3 la vida en la Tierra?\u00bb, sino \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo no hubo vida en la Tierra?\u00bb. Seguir ense\u00f1ando dogm\u00e1ticamente en las universidades una concepci\u00f3n del mundo arraigada en la esterilidad es un fraude contra los j\u00f3venes. A la larga, esas mentiras conducir\u00e1n a la revuelta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La idea de que la vida siempre ha estado presente en la Tierra no se altera en absoluto por las pruebas geol\u00f3gicas de que ciertas sustancias minerales fueron l\u00edquidas en otro tiempo. Mientras permanezcamos sujetos a concepciones mecanicistas del origen terrestre, atribuiremos aquella antigua licuefacci\u00f3n de sustancias hoy densas a temperaturas colosales. Desde el mecanicismo, no hay alternativa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Desde nuestra perspectiva favorable a la Vida, aprendemos directamente de la naturaleza. Sabemos que los procesos biol\u00f3gicos de los organismos vivos licuan sustancias que, fuera del organismo, estar\u00edan s\u00f3lidamente mineralizadas. Estos procesos ocurren continuamente en nuestros propios cuerpos, especialmente en la digesti\u00f3n. Toda clase de sustancias \u00abs\u00f3lidas\u00bb se disuelven en el protoplasma y en la sangre. El peculiar poder y car\u00e1cter de los procesos biol\u00f3gicos queda ejemplificado en el vulgar anuncio televisivo que muestra una tela perforada por \u00ab\u00e1cido estomacal concentrado\u00bb. El \u00e1cido no atraviesa el est\u00f3mago, sino que lo mantienen a raya procesos biol\u00f3gicos que, en el mejor de los casos, se comprenden poco.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En la naturaleza, fuera de los organismos, el \u00e1cido clorh\u00eddrico se forma mediante enormes procesos volc\u00e1nicos, con temperaturas pr\u00f3ximas a las de la teor\u00eda de la esfera de gas ardiente de Kant\u2013La Place. En cada ser humano, este \u00e1cido se forma sin que siquiera seamos conscientes de ello, \u00a1a unos modestos 37\u00b0 cent\u00edgrados! \u00bfPor qu\u00e9 los hombres de saber evitan y eluden el claro testimonio de toda clase de licuefacciones en los procesos vivos? Wilhelm Reich ha dado respuesta a esta evasi\u00f3n cr\u00f3nica de lo esencial, y nos ocuparemos de ello a su debido tiempo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Dada la indudable capacidad de los organismos para licuar sustancias que de otro modo ser\u00edan s\u00f3lidas, solo hay un paso hasta comprender el relato de Steiner sobre \u00e9pocas anteriores de la Tierra. No se retrocede hacia la esterilidad, sino hacia una Tierra mucho m\u00e1s activamente impregnada de vida que la actual. Cuanto m\u00e1s atr\u00e1s se va, m\u00e1s hierve de vida la Tierra. La Tierra de hoy ha envejecido c\u00f3smicamente y se ha mineralizado, como un ser humano octogenario. Steiner nos lleva hacia fuerzas vitales cada vez m\u00e1s activas, lo que permite concebir un estado l\u00edquido y, a\u00fan m\u00e1s atr\u00e1s, uno gaseoso como centros rebosantes de vida, de naturaleza muy distinta de la vida terrestre actual.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Esta \u00abprogresi\u00f3n hacia atr\u00e1s\u00bb permite que las fuerzas del alma y del esp\u00edritu entren en la evoluci\u00f3n de una Tierra constituida de forma distinta de la actual. Podemos concebir f\u00e1cilmente una \u00e9poca en la que todo consistiera \u00fanicamente en <a href=\"\/products\/iapetus-10-dial-radionics\/\">energ\u00eda<\/a>. En tiempos modernos tenemos un tosco equivalente de ese tipo de vida en nuestras criaturas plasm\u00e1ticas que habitan la atm\u00f3sfera. Mis fotograf\u00edas son im\u00e1genes t\u00e9rmicas y muestran organismos vivos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Con el conocimiento antropos\u00f3fico se retrocede a trav\u00e9s de procesos vitales cada vez m\u00e1s activos. Se admite la presencia del alma y del esp\u00edritu. Los hombres antiguos discern\u00edan su acci\u00f3n en \u00e9pocas anteriores y registraban sus percepciones en lo que hoy descartamos como mito. Kant\u2013La Place parte de la Tierra actual, moribunda y c\u00f3smicamente vieja, e intenta retroceder hacia lo muerto para encontrar la vida. En las concepciones de Steiner, la vida y el cambio son inherentes. Los mecanicistas son hombres equivocados que niegan la vida e intentan matar el cambio, sobre todo en sus propias ideas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Por radicales que parezcan las concepciones de Steiner, en realidad no contradicen los hechos que las ciencias naturales han determinado sobre la evoluci\u00f3n anterior. Estos deben distinguirse de los juicios y teor\u00edas que se les a\u00f1aden. Cuando Morley-Martin hizo brotar vida en miniatura de las rocas azoicas, lo \u00fanico que se derrumb\u00f3 fue la suposici\u00f3n previa de que aquellas rocas preced\u00edan a la vida terrestre. Hallazgos emp\u00edricos originales como estos hacen avanzar el conocimiento y la comprensi\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Ese descubrimiento, reforzado y avalado por los hallazgos relacionados de las cuevas de sal b\u00e1varas mencionados antes, permite a la ciencia avanzar y aceptar nuevas verdades. Quienes se sienten perturbados y desorientados por estos hallazgos son aquellos cuya seguridad neur\u00f3tica est\u00e1 anclada en las viejas teor\u00edas y conocimientos. Su futura desaparici\u00f3n de la escena es segura.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Mientras tanto, estas personas controlan las ciencias naturales y sus sistemas de recepci\u00f3n de ideas. Se aseguran de que los j\u00f3venes, vivos y llenos de energ\u00eda, que acceden a la ense\u00f1anza superior queden condicionados y apagados sin remedio. El precio de ganarse la vida en la ciencia es ajustarse a las pr\u00e1cticas y conocimientos establecidos. Aunque es v\u00e1lido cuando se aplica correctamente, este principio se ha utilizado mal y hoy constituye un importante instrumento de corrupci\u00f3n intelectual.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Por tanto, en todas partes los verdaderos innovadores, descubridores y pioneros trabajan fuera de las instituciones cient\u00edficas. No tienen alternativa. Gran parte de la furia de los j\u00f3venes actuales nace de una intuici\u00f3n de lo correcto y lo incorrecto en lo que se les ense\u00f1a. Los descubrimientos de los cient\u00edficos independientes de este siglo son realmente asombrosos. Cada uno es un martillazo a los cimientos del viejo orden.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Consideremos, por ejemplo, las t\u00e9cnicas de dataci\u00f3n mediante carbono radiactivo. Se les concede una autoridad inmensa. Cuando el Dr. Wilhelm Reich descubri\u00f3 la energ\u00eda org\u00f3nica, tambi\u00e9n comprob\u00f3 en trabajos posteriores que sus concentraciones pod\u00edan alterar tan decisivamente la semivida de las sustancias radiactivas que corromp\u00edan por completo la dataci\u00f3n. Una Tierra m\u00e1s viva que la actual estar\u00eda m\u00e1s intensamente impregnada de energ\u00eda org\u00f3nica, energ\u00eda vital, \u00a1y todas esas hermosas proyecciones lineales de los mecanicistas hacia el pasado se ir\u00edan por el desag\u00fce! El trabajo de Reich en este campo se ampliar\u00e1 m\u00e1s adelante; aqu\u00ed se cita como ejemplo de otro ataque emp\u00edrico a posturas cient\u00edficas que son meras creencias.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Las ciencias naturales b\u00e1sicas seguir\u00e1n inevitablemente la senda de los innovadores independientes y adquirir\u00e1n poco a poco las nuevas formas de pensamiento y cognici\u00f3n que hoy son talentos innatos de estos pioneros. Con el tiempo surgir\u00e1 un nuevo empirismo para verificar y objetivar los frutos de esa cognici\u00f3n ampliada. El Dr. Steiner fue una especie de arquetipo del cient\u00edfico del futuro: en \u00e9l viv\u00eda la antigua sabidur\u00eda primordial en armon\u00eda con las ciencias naturales modernas. En la era que lleg\u00f3 con los ovnis, el hombre necesita tanto el m\u00e9todo cient\u00edfico como un nuevo acceso a los procesos c\u00f3smicos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La sabidur\u00eda primordial no debe tomarse a la ligera ni descartarse como simple mito. La arqueolog\u00eda hace continuamente descubrimientos sorprendentes sobre el pasado humano. Con ayuda de t\u00e9cnicas modernas como el paleomagnetismo y el arqueomagnetismo, ese pasado se remonta cada vez m\u00e1s atr\u00e1s. Las t\u00e9cnicas actuales sacan a la luz grandes culturas. En 1967, por ejemplo, se desenterr\u00f3 la cultura Hohokam en el suroeste de Estados Unidos. De pronto se supo que los americanos anteriores a Cristo dominaban artes tan sorprendentes como el grabado al \u00e1cido de adornos y objetos, y hab\u00edan creado magistrales sistemas de riego. Cada d\u00e9cada confirma la presencia de humanos inteligentes en la Tierra en \u00e9pocas cada vez m\u00e1s remotas, anteriores a los registros escritos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los objetos de esas culturas remotas hablan de un hombre m\u00e1s espiritualizado que el que hoy camina por la Tierra. Aquellos hombres no estaban separados de las fuerzas y poderes c\u00f3smicos, y plasmaron sus percepciones de esas fuerzas y seres en los medios disponibles, como la arcilla y la madera. Hoy haremos algo semejante, salvo que nuestros medios ser\u00e1n pel\u00edculas de todo tipo, cintas de v\u00eddeo y maravillas que pronto nacer\u00e1n. En todos estos \u00e1mbitos de pensamiento y trabajo, las indicaciones de Steiner ganan nueva autoridad mediante la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Lo que surge por todas partes guarda una estrecha relaci\u00f3n con la ufolog\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Al funcionar con un modo de conciencia diferente, los seres humanos antiguos percib\u00edan y pensaban de forma distinta de nosotros. Hoy no podemos pensar sus pensamientos. Conviene ahora plantear un punto importante. En este libro hemos mostrado c\u00f3mo la fotoqu\u00edmica moderna, combinada con ciertos conocimientos de f\u00edsica del \u00e9ter y ciencia oculta, ha hecho objetivamente visible un conjunto de formas adyacente al nuestro y probablemente interpenetrado con \u00e9l. Ese conjunto contiene formas t\u00edpicas de ovnis.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>No es una conjetura descabellada ni una idea absurda que los humanos antiguos, m\u00e1s pr\u00f3ximos a lo espiritual, pudieran percibir directamente esas formas, hoy perdidas para la conciencia y la percepci\u00f3n modernas no entrenadas. Existen pruebas poderosas de que las percib\u00edan. Consisten en un registro indeleble y completo de sus percepciones, junto a otros testimonios que demuestran lo precisos que eran como observadores y lo afinados que eran como artistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Estas pruebas adoptan la forma de dibujos rupestres del suroeste de Francia y de la Espa\u00f1a cant\u00e1brica, fechados entre 30.000 y 10.000 a. C. Existen unas setenta y dos de estas cavernas pintadas. Los cientos de dibujos de mamuts, bisontes, caballos, \u00edbices y otras especies constituyen, seg\u00fan los defensores de esta interpretaci\u00f3n, una prueba inequ\u00edvoca de que los hombres de la Edad de Piedra que grabaron, pintaron y esculpieron estas formas estaban plenamente activos en aquellos aspectos del alma y de la vida espiritual que sostienen e inspiran el arte. Es un registro verdaderamente asombroso. Entre los animales aparece todo un repertorio de formas de ovnis que bien podr\u00edan haberse extra\u00eddo directamente de una publicaci\u00f3n oficial del NICAP.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El distinguido matem\u00e1tico franc\u00e9s Aime Michel, conocido internacionalmente tambi\u00e9n como un serio investigador de ovnis, ha tratado extensamente esta incre\u00edble muestra de arte paleol\u00edtico en un art\u00edculo titulado Paleolithic UFO Shapes. Publicado en el n\u00famero de noviembre-diciembre de 1969 de Flying Saucer Review, es una lectura obligada para quienes estudian seriamente la ufolog\u00eda. Su contenido resulta especialmente necesario para quienes creen ingenuamente que los ovnis solo han intervenido en la vida terrestre en tiempos relativamente modernos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Al se\u00f1alar que no conocemos directamente a las 700 u 800 generaciones humanas responsables de este arte, el brillante Michel destaca que estas obras maestras siguen contando hoy entre las cumbres del arte mundial. Independientemente de lo que he expuesto aqu\u00ed sobre las percepciones de los antiguos, Aime Michel describe sus propias reacciones al visitar las cuevas:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00abEntrar en la cueva de Lascaux es como visitar el Parten\u00f3n o la Capilla Sixtina (\u00e9nfasis a\u00f1adido). Cada vez que he estado all\u00ed he visto el mismo espect\u00e1culo impresionante: la multitud de visitantes entra charlando en la penumbra. Entonces se iluminan las paredes y, de pronto, todo queda en silencio. A los 15.000 a\u00f1os de la muerte de quienes las pintaron, las im\u00e1genes siguen produciendo el efecto de una presencia sublime que impone respeto por su genio y nos invita a meditar y contemplar. Los hombres que crearon estas obras maestras quiz\u00e1 yacen bajo el polvo de los siglos; pero a primera vista comprendemos que, si hay algo en nosotros que escapa a la muerte, ese algo est\u00e1 all\u00ed, sobre aquella piedra blanca, y permanecer\u00e1 all\u00ed hasta el fin del mundo\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Aime Michel es el m\u00e1s raro de los pensadores cient\u00edficos: un hombre formado y reconocido cuyo mundo afectivo sigue intensamente vivo. La cita anterior muestra que este distinguido franc\u00e9s pudo entrar en pleno contacto con el esp\u00edritu que hay detr\u00e1s del arte paleol\u00edtico. Sin embargo, el cient\u00edfico que lleva dentro no sue\u00f1a ni pierde la vigilancia por un instante. Michel plantea de inmediato, como debe hacer un cient\u00edfico, cu\u00e1nta confianza merece la exactitud de estos dibujos rupestres. Como las formas animales son tan conocidas para el hombre moderno como para los artistas paleol\u00edticos y aparecen mezcladas con las formas de ovnis, la precisi\u00f3n de ambas resulta evidente. Dice Michel:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00abUna simple mirada nos da la respuesta. Es un arte de una calidad figurativa admirable. Los pintores de Lascaux, Rouffignac y Altamira pose\u00edan una seguridad de visi\u00f3n y ejecuci\u00f3n comparable a la de los grandes pintores del Renacimiento, y que, por su realismo, su movimiento y a veces incluso su humor, supera ampliamente todo lo que nos legaron los mundos de la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica y del Pr\u00f3ximo Oriente\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los objetos desconocidos representados por los artistas paleol\u00edticos pueden considerarse, por tanto, registros exactos de lo que percib\u00edan. All\u00ed est\u00e1n los discos, las formas de rosquilla, las grandes formas fusiformes acompa\u00f1adas por filas de peque\u00f1os discos al estilo de Adamski, las ventlas con escaleras, las ventlas que dejan estelas de vapor y objetos muy parecidos al m\u00f3dulo lunar Apollo estadounidense, hacia 1969. En suma, una colecci\u00f3n de formas indistinguibles de muchos ovnis descritos y fotografiados en el siglo XX.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Por tanto, apenas puede dudarse de que los antiguos vieran y dibujaran ovnis, aunque, como se\u00f1ala Michel, para la mente ortodoxa solo resulta fant\u00e1stica la explicaci\u00f3n ovni de estas formas, desconocidas de otro modo. Estos esp\u00edritus atrasados prefieren enigmas eternos a explicaciones que permitan comprender mejor los procesos vitales. Mejor la esterilidad y lo muerto, con su seguridad ilusoria, que la vida del espacio percibida y registrada por los antiguos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Esta colecci\u00f3n de arte paleol\u00edtico sobre ovnis y sus claras implicaciones nos devuelve a uno de los postulados iniciales del libro. Cuando organismos y otros objetos antes invisibles empezaron a hacerse visibles espor\u00e1dicamente con la electrificaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n, en especial con la aparici\u00f3n de radiaci\u00f3n pulsada de alta potencia, nos vimos obligados a considerar un punto fundamental: si ahora son invisibles pero est\u00e1n presentes, \u00bfpor qu\u00e9 no habr\u00edan de haberlo estado siempre? La expansi\u00f3n de la conciencia humana y los cambios en la cognici\u00f3n conducir\u00e1n inevitablemente a aceptar esta verdad central. En cambio, la teor\u00eda de las naves de otros planetas, con su razonamiento elemental y sin exigir ampliar ni la conciencia ni nuestros medios de conocimiento, apenas parece digna de una mente humana ilustrada. El hombre paleol\u00edtico sab\u00eda que los ovnis estaban aqu\u00ed.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El Dr. Rudolf Steiner tambi\u00e9n proporcion\u00f3 un esquema completo de la f\u00edsica del \u00e9ter, un \u00e1mbito de pensamiento sin el cual la ufolog\u00eda no puede avanzar. Mediante ella pueden comprenderse gradualmente grandes misterios de la vida terrestre y las relaciones fundamentales entre el hombre, el microcosmos y el macrocosmos del que es parte y producto. Sin ese conocimiento, los ovnis seguir\u00e1n siendo no solo un misterio para la humanidad, sino tambi\u00e9n una fuente abundante de ilusiones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La exposici\u00f3n m\u00e1s concisa y completa de la f\u00edsica del \u00e9ter desde el punto de vista antropos\u00f3fico fue elaborada por el Dr. Guenther Wachsmuth, bi\u00f3grafo de los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os de vida de Rudolf Steiner y tambi\u00e9n su secretario. Su monumental libro Etheric Formative Forces in Cosmos, Earth and Man fue publicado por Anthroposophic Press, Nueva York, en 1932. Es una de las obras maestras de la literatura esot\u00e9rica, y conseguirlo merece cualquier esfuerzo que deba hacer el estudiante. Como cabr\u00eda esperar, est\u00e1 descatalogado, aunque hasta ahora ning\u00fan gobierno ha ordenado quemarlo. Su estudio sistem\u00e1tico dar\u00e1 las claves de las formas de todos los objetos naturales, incluidos los ovnis. Con este conocimiento, el uf\u00f3logo podr\u00e1 \u00ableer\u00bb correctamente las se\u00f1ales del cielo y encontrar su camino entre los dogmas populares.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Para establecer la distinci\u00f3n <a href=\"\/products\/hyperion-15-dial-radionics\/\">sutil<\/a> pero importante entre los \u00e9teres y las fuerzas formativas, los investigadores tambi\u00e9n deber\u00edan conseguir y estudiar The Four Ethers, del m\u00e9dico Ernst Marti.* Este libro peque\u00f1o pero valioso complementa, ampl\u00eda, extiende y aclara la exposici\u00f3n del Dr. Wachsmuth.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>*Publicado en 1984 por Schaumberg Publications, 1432 South Mohawk Drive, Roselle, Illinois 60193.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Fiel a las inclinaciones innatas del pensamiento mecanicista, que abraza con entusiasmo asfixiante las entidades inm\u00f3viles, estacionarias y fijas, la mayor parte del pensamiento convencional ha considerado que el \u00e9ter est\u00e1 inm\u00f3vil. En la ciencia oficial solo se piensa en el \u00e9ter en singular. M\u00e1s recientemente, las ideas de un \u00e9ter m\u00f3vil han ganado difusi\u00f3n: se considera que este medio participa activamente en procesos de movimiento esenciales para cualquier concepci\u00f3n v\u00e1lida del funcionamiento c\u00f3smico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El movimiento del \u00e9ter es indudable para cualquiera que haya extendido sus facultades cognitivas m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras arbitrarias fijadas por la filosof\u00eda convencional. Esas personas, entre las que me incluyo, perciben directamente la actividad et\u00e9rica b\u00e1sica en los campos de fuerza f\u00edsicos que rodean a los organismos vivos y en fen\u00f3menos externos tan evidentes como los destellos presentes de manera continua en el cielo diurno y nocturno. Todas aceptan, a partir de su propia experiencia, que es cierto lo que Steiner y Reich dicen de los \u00e9teres: se mueven a priori.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El \u00e9ter se mueve, sin duda, y aceptar esta premisa ha abierto al hombre el control del tiempo atmosf\u00e9rico planetario, del que hablaremos m\u00e1s adelante. Steiner y Wachsmuth presentan el \u00e9ter como s\u00e9ptuple; seg\u00fan estos dos hombres brillantes, cuatro \u00e9teres esenciales se manifiestan en los procesos f\u00edsicos del espacio-tiempo. Los cuatro \u00e9teres son:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>1. \u00c9ter del calor<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ol start=\"2\">\r\n<li>\u00c9ter de la luz<\/li>\r\n<li>\u00c9ter qu\u00edmico, tambi\u00e9n llamado \u00e9ter del sonido y \u00e9ter del n\u00famero<\/li>\r\n<li>\u00c9ter vital<\/li>\r\n<\/ol>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Estos cuatro \u00e9teres han evolucionado filogen\u00e9ticamente unos a partir de otros: podemos considerar que el \u00e9ter del calor evolucion\u00f3 hacia el de la luz, este hacia el qu\u00edmico y el qu\u00edmico hacia el vital. Los resultados emp\u00edricos derivados de los descubrimientos de Wilhelm Reich ya lo confirman parcialmente. Por ejemplo, la energ\u00eda org\u00f3nica, que puede equipararse al \u00e9ter qu\u00edmico, puede hacerse brillar en el vac\u00edo y en la naturaleza mediante aparatos de control del tiempo atmosf\u00e9rico. Los acumuladores org\u00f3nicos crean literalmente calor \u00abde la nada\u00bb. Por tanto, la luz y el calor est\u00e1n contenidos en la energ\u00eda org\u00f3nica, es decir, en el \u00e9ter qu\u00edmico. La f\u00edsica del \u00e9ter ya est\u00e1 demostrando emp\u00edricamente su propia base te\u00f3rica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Se ve as\u00ed que ya se ha demostrado externamente la caracter\u00edstica de la relaci\u00f3n mutua entre los \u00e9teres postulada por Wachsmuth y Steiner: el \u00e9ter m\u00e1s evolucionado siempre contiene en s\u00ed las propiedades del \u00e9ter o los \u00e9teres de los que procede. Sin embargo, cada \u00abnuevo\u00bb \u00e9ter es una nueva fuerza formativa, con actividades y propiedades propias. Comprender esta relaci\u00f3n y vivir con ella exige naturalmente una movilidad de pensamiento que la ense\u00f1anza superior contempor\u00e1nea suele extinguir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El \u00e9ter vital contiene los otros tres; el qu\u00edmico contiene los dos anteriores a partir de los cuales evolucion\u00f3. En la p\u00e1gina 40 de su libro, el Dr. Wachsmuth afirma: \u00abSolo cuando, al penetrar en el mundo de la sustancia, se ha modificado, puede un \u00e9ter superior, por ejemplo, reducirse por as\u00ed decirlo a la acci\u00f3n de uno inferior. El \u00e9ter del calor, del que evolucionaron las otras fuerzas et\u00e9ricas, surgi\u00f3 a su vez de estados puramente espirituales fuera del tiempo y del espacio\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Esto nos da de inmediato un v\u00ednculo te\u00f3rico con estados anteriores de la evoluci\u00f3n y con la condensaci\u00f3n gradual de nuestro mundo a lo largo de incontables milenios. La esfera de gas incandescente de Kant\u2013La Place ten\u00eda, por as\u00ed decirlo, una larga e ilustre historia et\u00e9rica previa. Las afirmaciones de Wachsmuth sobre la evoluci\u00f3n de los propios \u00e9teres est\u00e1n abiertas hoy, en algunos \u00e1mbitos, a pruebas emp\u00edricas directas descritas por sus defensores, como las que aporta el acumulador de energ\u00eda org\u00f3nica de Wilhelm Reich. Al producir continuamente calor \u00abde la nada\u00bb, contradice directamente la Segunda Ley de la Termodin\u00e1mica.* Desde la f\u00edsica del \u00e9ter, el acumulador org\u00f3nico extrae el \u00e9ter del calor del \u00e9ter qu\u00edmico concentrado. Incomprensible para el viejo conocimiento, la invenci\u00f3n de Reich se deja explicar por las teor\u00edas b\u00e1sicas de la f\u00edsica del \u00e9ter.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>La Segunda Ley de la Termodin\u00e1mica es una ley estad\u00edstica, en la medida en que nunca se hab\u00eda encontrado una excepci\u00f3n hasta que Reich ide\u00f3 el acumulador org\u00f3nico. Su fundamento ya no es estad\u00edstico, sino neur\u00f3tico, pues el acumulador demuestra que sus afirmaciones b\u00e1sicas son falsas en determinadas disposiciones de materiales.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>J\u00f3venes ingeniosos y emprendedores llevar\u00e1n todo esto adelante. A diferencia del Viejo Conocimiento, la estructura completa de la f\u00edsica del \u00e9ter les ofrece un mapa para su trabajo experimental. Apenas cabe dudar de que la ciencia de ma\u00f1ana penetrar\u00e1 estos principios y dar\u00e1 lugar a una nueva tecnolog\u00eda; de hecho, ya ha empezado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los cuatro \u00e9teres, como portadores de fuerzas formativas, tienen las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ol>\r\n<li>El \u00e9ter del calor se manifiesta en el calor, que la f\u00edsica del \u00e9ter ** considera el cuarto estado de la materia, y no un simple modo de movimiento que afecta a los otros tres. Mis fotograf\u00edas de las bioformas atmosf\u00e9ricas no habr\u00edan sido posibles sin pel\u00edcula sensible al calor. Hemos registrado seres animados, existentes y conscientes en este cuarto estado de la materia. Estos objetos se fotografiaron in situ y constituyen la aportaci\u00f3n de un aventurero a una nueva concepci\u00f3n v\u00e1lida del calor como cuarto estado de la materia. El \u00e9ter del calor tiende a producir objetos esf\u00e9ricos, es decir, da a la materia forma de globo. Mis fotograf\u00edas y pel\u00edculas abundan en criaturas globulares.<\/li>\r\n<li>El \u00e9ter de la luz llega a la percepci\u00f3n f\u00edsica directa del hombre como la luz normal del entorno terrestre. Cuando act\u00faa sin obst\u00e1culos en la naturaleza, produce formas triangulares. En los experimentos de campo con el cloudbuster se han producido en numerosas ocasiones ramificaciones triangulares de rayos: otra entrada en la vertiente experimental de la f\u00edsica del \u00e9ter que hicieron posible los descubrimientos de Reich.<\/li>\r\n<li>El \u00e9ter qu\u00edmico o del sonido, tambi\u00e9n llamado \u00e9ter del n\u00famero, act\u00faa en todo tipo de procesos qu\u00edmicos y transmite al o\u00eddo humano los sonidos del mundo audible que nos rodea. El sonido tiene un enorme poder formativo, bien ilustrado externamente por las figuras sonoras de Chladni. En estos experimentos, el polvo colocado sobre una membrana bien tensada adopta distintas formas seg\u00fan var\u00edan los tonos.<\/li>\r\n<\/ol>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Sin embargo, los tonos f\u00edsicamente audibles son una parte infinitesimal de toda la actividad sonora que vibra en cada lugar del espacio: las ondas producidas por las fuerzas del \u00e9ter qu\u00edmico. El \u00e9ter sonoro o qu\u00edmico da forma a las cosas naturales de nuestro mundo. En la naturaleza, cuando act\u00faa sin impedimentos, produce formas de media luna. Su acci\u00f3n centr\u00edpeta est\u00e1 entrelazada con todos los fen\u00f3menos de fr\u00edo y contracci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<ol start=\"4\">\r\n<li>El \u00e9ter vital es el m\u00e1s evolucionado de los cuatro y tambi\u00e9n el m\u00e1s complejo y diverso en sus cualidades esenciales. El Sol lo irradia hacia la Tierra. Como el \u00e9ter qu\u00edmico, es una fuerza de succi\u00f3n y centr\u00edpeta, que atrae hacia dentro. Cuando act\u00faa sin impedimentos en la sustancia, su poder formativo se manifiesta en la forma cuadrada.<\/li>\r\n<\/ol>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>** Para un enfoque muy inteligente y completo del calor como cuarto estado de la materia y de la f\u00edsica del \u00e9ter en general, v\u00e9ase Man or Matter http:\/\/borderlandresearch.com\/book\/man-or-matter<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cada uno de los cuatro \u00e9teres se manifiesta de forma natural en su propio color. Los colores son:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter del calor \u2013 Rojo<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter de la luz \u2013 Amarillo<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter qu\u00edmico \u2013 Azul<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter vital \u2013 P\u00farpura-violeta<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cada uno de los cuatro \u00e9teres tiene una tendencia espacial natural. Estas tendencias son:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter del calor \u2013 Radial, expansivo, centr\u00edfugo<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter de la luz \u2013 Radial, expansivo, centr\u00edfugo<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter qu\u00edmico \u2013 De succi\u00f3n, contractivo, centr\u00edpeto<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter vital \u2013 De succi\u00f3n, contractivo, centr\u00edpeto<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cada uno de los cuatro \u00e9teres se manifiesta en su propio estado natural de la materia. Estos estados son:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter del calor \u2013 Calor<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter de la luz \u2013 Gaseoso o aeriforme<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter qu\u00edmico \u2013 L\u00edquido o fluido<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00c9ter vital \u2013 S\u00f3lido<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Esquema de los cuatro \u00e9teres. Quien se haya preguntado por qu\u00e9 o c\u00f3mo surgen flores del mismo tipo pero de distintos colores deber\u00eda observar no solo el color, sino tambi\u00e9n la forma de las hojas. La huella formativa del \u00e9ter correspondiente aparece en sus distintas formas: por ejemplo, la hoja de la flor amarilla tendr\u00e1 una forma m\u00e1s triangular que la de la flor roja del mismo tipo. Pru\u00e9benlo y observen.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Antes de continuar con este esbozo de f\u00edsica b\u00e1sica del \u00e9ter, cabe hacer una observaci\u00f3n pr\u00e1ctica que no carece de fascinaci\u00f3n. La mayor\u00eda de las fotograf\u00edas de ovnis que he tomado a lo largo de los a\u00f1os con pel\u00edcula sensible al calor revelan objetos esferoidales. En las pel\u00edculas que el Dr. Woods y yo hicimos en 1958, las formas de gran movilidad captadas eran esencialmente esferoidales. As\u00ed vemos c\u00f3mo la f\u00edsica del \u00e9ter, incluso en este estado elemental, ofrece nuevas herramientas para evaluar y estudiar fotograf\u00edas de ovnis de cualquier procedencia. Al fin y al cabo, como dijo Meade Layne hace m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, lo que perseguimos son \u00abnaves et\u00e9ricas\u00bb, al menos aquellas que son naves.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Otro punto surge de la conexi\u00f3n evidente y sujeta a leyes entre los ovnis y la f\u00edsica del \u00e9ter. Un supuesto experto en fotograf\u00eda sin conocimientos de esta f\u00edsica deber\u00eda reconocer que, si quiere evaluar fotos de naves et\u00e9ricas, debe adquirir y aplicar ese conocimiento. Su v\u00e1lida experiencia convencional no queda socavada, sino abierta a una mayor extensi\u00f3n y ampliaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La f\u00edsica del \u00e9ter considera la Tierra un gigantesco organismo vivo. Como todo lo viviente, la Tierra \u00abrespira\u00bb. El ciclo respiratorio planetario es diario. La Tierra inhala y exhala \u00e9ter qu\u00edmico, con efectos marcados y medibles sobre la atm\u00f3sfera. Muchos de los misterios centrales de la meteorolog\u00eda est\u00e1n ligados a este proceso respiratorio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La Tierra y su atm\u00f3sfera constan de cuatro esferas conc\u00e9ntricas que se interpenetran. En cada una predomina uno de los cuatro tipos de \u00e9ter. El \u00e9ter de la luz y el del calor act\u00faan principalmente en la atm\u00f3sfera y la envoltura t\u00e9rmica terrestre. El qu\u00edmico y el vital predominan, respectivamente, en la materia l\u00edquida y s\u00f3lida. Estas distribuciones de fuerzas y sus influencias constituyen el estado terrestre normal y primario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Por s\u00ed sola, la Tierra estratificar\u00eda r\u00e1pidamente estas esferas et\u00e9ricas y tender\u00eda a la inmovilidad. El Sol es la principal fuerza que las devuelve al caos. Al agitar constantemente los \u00e9teres y las fuerzas formativas que transportan, produce su mezcla e interpenetraci\u00f3n din\u00e1micas, de las que nace la vida con todos sus ritmos y formas diversas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Durante la noche, la Tierra restablece algo parecido a la distribuci\u00f3n primaria normal de los \u00e9teres. La contracci\u00f3n, la quietud y el fr\u00edo caracterizan las condiciones nocturnas. La vida humana alcanza su nivel m\u00e1s bajo durante la noche, especialmente entre la medianoche y el amanecer. El ser humano refleja as\u00ed, en su organismo inerte e inconsciente, el estado de reposo de la parte del planeta donde vive. Despu\u00e9s llegan la ma\u00f1ana, la influencia del Sol y la nueva manifestaci\u00f3n de las fuerzas vitales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Las antiguas cosmolog\u00edas ve\u00edan en toda la creaci\u00f3n las acciones de toda clase de divinidades, los esp\u00edritus de los \u00e9teres. El inmortal Kepler, af\u00edn y precursor del f\u00edsico moderno del \u00e9ter, ve\u00eda el Universo como el cuerpo de un gigantesco ser espiritual: para \u00e9l era un cosmos vivo. La ciencia decimon\u00f3nica elimin\u00f3 de su repertorio todos esos conceptos. Se consider\u00f3 suficiente lo f\u00edsico-material, tan enorme era su impacto en la mente humana con el auge de la medici\u00f3n. La concepci\u00f3n de Goethe de la respiraci\u00f3n terrestre, descrita f\u00edsicamente en la tradici\u00f3n de la fuente mediante la \u00abdoble onda\u00bb matutina y vespertina de presi\u00f3n barom\u00e9trica, estuvo entre las brillantes intuiciones sobre la naturaleza que entonces se ignoraron. La carrera hacia las interpretaciones mec\u00e1nicas de la naturaleza arroll\u00f3 todos los esfuerzos pioneros de comprensi\u00f3n funcional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La principal fuerza et\u00e9rica implicada en la respiraci\u00f3n de la Tierra como organismo vivo es el \u00e9ter qu\u00edmico. Para comprender los ovnis tendremos que ocuparnos muy de cerca de este \u00e9ter, no solo en esta fase inicial, sino durante muchas d\u00e9cadas. Algunos hombres han dise\u00f1ado aparatos para concentrarlo y manipularlo; por tanto, conviene comprender su acci\u00f3n b\u00e1sica en la vida diaria de la Tierra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Muchos misterios de la Tierra, la atm\u00f3sfera y el tiempo meteorol\u00f3gico se vuelven accesibles mediante este conocimiento y los aparatos basados en su aplicaci\u00f3n. Desde el amanecer, el planeta exhala \u00e9ter qu\u00edmico hacia la atm\u00f3sfera, que, como hemos visto en nuestra clasificaci\u00f3n preliminar, es la esfera normal de actividad del \u00e9ter de la luz. Todo el testimonio sensorial del alba, la salida del Sol y el periodo inmediatamente posterior confirma la exhalaci\u00f3n. Uno fundamental es el vapor de agua que asciende de la superficie de lagos y r\u00edos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Este proceso de exhalaci\u00f3n contin\u00faa hasta el mediod\u00eda, cuando el \u00e9ter qu\u00edmico exhalado alcanza las alturas de la esfera del \u00e9ter de la luz. La presi\u00f3n barom\u00e9trica llega a un m\u00ednimo evidente. El organismo Tierra, como todo ser vivo, vuelve entonces a inhalar el \u00e9ter qu\u00edmico y completa la inhalaci\u00f3n poco antes de la salida del Sol.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El \u00e9ter qu\u00edmico, que produce humedad e influye en los fluidos, es responsable de fen\u00f3menos aparentemente dispares como las nieblas y neblinas matutinas y vespertinas, las variaciones de humedad del suelo, los cambios de presi\u00f3n barom\u00e9trica, los aumentos y disminuciones del gradiente de potencial y el ascenso y descenso de la savia vegetal.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Todos estos acontecimientos, y muchos otros, no son fen\u00f3menos aislados e independientes. El hombre los ha convertido en tales. En realidad est\u00e1n unificados funcionalmente porque los produce el gran proceso respiratorio tel\u00farico. Quienes hoy piensan en t\u00e9rminos de \u00abantigravedad\u00bb, una expresi\u00f3n de la conciencia humana ligada al cerebro y centrada en un punto, pueden ver la savia subir y bajar cada d\u00eda en miles de millones de plantas. Relacionar esta enorme elevaci\u00f3n con una fuerza capaz de levantar una nave espacial no deber\u00eda superar ni siquiera la capacidad de una mente modesta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La mayor\u00eda de los enigmas de la f\u00edsica atmosf\u00e9rica pueden comprenderse mediante la respiraci\u00f3n terrestre y el papel que desempe\u00f1a en ella el \u00e9ter qu\u00edmico. El Dr. Wachsmuth resume estos factores electrost\u00e1ticos, flu\u00eddicos, barom\u00e9tricos, t\u00e9rmicos y biol\u00f3gicos en las p\u00e1ginas 45-56 de su libro, escrito en 1932. Desde entonces, pr\u00e1cticamente todo ello se ha vuelto accesible emp\u00edricamente gracias a los descubrimientos de Wilhelm Reich. Hoy deber\u00eda estudiarse el libro de Wachsmuth teniendo presente este hecho revolucionario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El Dr. Reich descubri\u00f3 el \u00e9ter qu\u00edmico como fuerza f\u00edsica en 1939-40. Lo llam\u00f3 energ\u00eda org\u00f3nica, pero los f\u00edsicos del \u00e9ter encontrar\u00e1n en sus propiedades establecidas emp\u00edricamente las caracter\u00edsticas tradicionales del \u00e9ter qu\u00edmico: el color azul, la afinidad con el estado fluido de la materia y la capacidad de producir efectos t\u00e9rmicos, barom\u00e9tricos, electrost\u00e1ticos y biol\u00f3gicos. Lo que escribi\u00f3 Wachsmuth pas\u00f3 hace tiempo al plano emp\u00edrico, y el cient\u00edfico que hoy no comprenda al menos algunas de estas funciones est\u00e1 sencillamente desfasado. Una nueva generaci\u00f3n de j\u00f3venes f\u00edsicos, lo bastante fuerte para romper con el Viejo Conocimiento, explorar\u00e1 plenamente estas cuestiones en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La idea mecanicista de que la Tierra es una bola de materia muerta ha paralizado durante generaciones el pensamiento creativo de la ciencia oficial. La Tierra es un organismo vivo. Los procesos respiratorios se realizan diariamente como funci\u00f3n org\u00e1nica terrestre, solo en parte dependiente de la intervenci\u00f3n c\u00f3smica. El ciclo interminable de estabilizaci\u00f3n y retorno al caos genera y mantiene los procesos vitales del planeta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El lado de la Tierra alejado del Sol se contrae de forma natural y las cuatro esferas et\u00e9ricas tienden a estratificarse. Al orientarse hacia el Sol, los organismos vivos, desde el reino vegetal hasta el hombre, contribuyen a un poderoso par de fuerzas et\u00e9rico que literalmente vuelve a girar el lado oscuro de la Tierra hacia el Sol. Bajo su influencia, las esferas et\u00e9ricas estratificadas durante la noche vuelven al caos. Este es un esbozo de las fuerzas formativas et\u00e9ricas, sus diversos papeles en los organismos vivos, incluido el propio planeta Tierra, y el origen b\u00e1sico de la rotaci\u00f3n terrestre.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>As\u00ed, puede verse la Tierra girando detr\u00e1s de una envoltura et\u00e9rica que se mueve a su alrededor algo m\u00e1s r\u00e1pido que ella. Al descubrir la energ\u00eda org\u00f3nica atmosf\u00e9rica, Wilhelm Reich determin\u00f3 de forma independiente la presencia de este movimiento fundamental de oeste a este. Lo llam\u00f3 envoltura org\u00f3nica de la Tierra. En su \u00e9poca lo tacharon de loco y paranoico, pero poco despu\u00e9s de su muerte las c\u00e1maras de los sat\u00e9lites fotografiaban la envoltura mientras los cient\u00edficos, desconcertados, especulaban sobre su naturaleza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Reich compar\u00f3 la Tierra, en su avance giratorio por los cielos, con una bola a la que hace girar una corriente de agua que se mueve m\u00e1s r\u00e1pido que ella. A partir de esta descripci\u00f3n perspicaz, nacida por completo de su agud\u00edsima capacidad de observaci\u00f3n y sin relaci\u00f3n con fuentes esot\u00e9ricas, abri\u00f3 el camino al control del tiempo atmosf\u00e9rico como una <a href=\"\/tecnologies\/triangular-scalar-radionics-antenna\/\">realidad<\/a> de nuestra \u00e9poca. Este trabajo est\u00e1 ya muy avanzado hacia la creaci\u00f3n y perpetuaci\u00f3n de un entorno que sostiene la vida, pero todo lo que se hace para impulsarlo pone en riesgo la vida y la libertad de los pioneros. Estados Unidos es un entorno hostil para ese trabajo, no por naturaleza, sino por razones que quedar\u00e1n muy claras en los pr\u00f3ximos cap\u00edtulos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La Tierra et\u00e9rica es la fuerza motriz e induce la rotaci\u00f3n terrestre. De las fuerzas formativas et\u00e9ricas y de su acci\u00f3n sobre la materia surgen los colores y las formas de todos los seres vivos. Desde los m\u00e1s elevados hasta los m\u00e1s simples, todos est\u00e1n regidos por estas fuerzas. Los \u00e9teres y las fuerzas formativas originan el gran dise\u00f1o de la naturaleza. Los artistas son la \u00fanica categor\u00eda general de seres humanos que tiene al menos acceso parcial a este vasto panorama. Percibir y comprender plenamente estas fuerzas requiere utilizar facultades inexploradas, no utilizadas y latentes de la mente humana.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El cient\u00edfico del futuro percibir\u00e1, comprender\u00e1 y trabajar\u00e1 con todo ello, tal como indic\u00f3 Steiner. Los procesos vivos ser\u00e1n primordiales. Por eso no deber\u00eda sorprender que el avance t\u00e9cnico fundamental en este \u00e1mbito procediera de un cient\u00edfico que era bi\u00f3logo en el sentido m\u00e1s alto y mejor: Wilhelm Reich. Encontr\u00f3 el camino de la psicolog\u00eda a la biolog\u00eda y, en ese proceso, hizo posible estudiar emp\u00edricamente las fuerzas formativas et\u00e9ricas, el punto de anclaje del nuevo pensamiento que se aproxima a la humanidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El cient\u00edfico del futuro no dedicar\u00e1 sus energ\u00edas a determinar qu\u00e9 es una rosa o de qu\u00e9 est\u00e1 compuesta. Las invertir\u00e1 en averiguar c\u00f3mo surge. La pregunta futura no ser\u00e1 \u00ab\u00bfQu\u00e9 es una rosa?\u00bb, sino \u00ab\u00bfC\u00f3mo llega a existir una rosa?\u00bb. El hombre est\u00e1 a punto de preguntarse, por fin, c\u00f3mo adquiere una rosa su forma y color particulares. El cient\u00edfico del futuro \u00ableer\u00e1\u00bb la expresi\u00f3n de las fuerzas formativas en todos los seres vivos, como ya hace hoy un peque\u00f1o grupo decidido. El desaf\u00edo de la f\u00edsica del \u00e9ter es inmenso y apasionante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La ufolog\u00eda ser\u00e1, sin duda, un aspecto clave de las ciencias de ma\u00f1ana, pues es una fuente bioenerg\u00e9tica de la que brotar\u00e1 mucho Nuevo Conocimiento. Los investigadores de ovnis de nuestro tiempo no pueden superar la desconcertante periferia de su campo, plagada de enigmas, porque a\u00fan no han abordado la f\u00edsica del \u00e9ter. La mayor parte de las pruebas de presencia ovni reunidas hasta hoy solo puede interpretarse correctamente con ese conocimiento. Aqu\u00ed est\u00e1 la clave de la tecnolog\u00eda de las naves espaciales y de las nuevas comunicaciones, los medios por los que el hombre entrar\u00e1 en relaciones de intercambio con entidades de otros mundos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Personas dotadas ya han penetrado en algunos de estos misterios mucho m\u00e1s profundamente de lo que sospecha la mayor\u00eda de quienes se interesan por los ovnis. Su recompensa ha sido siempre desalentadora: ser tachadas de charlatanes, chiflados y embaucadores. La obra de Steiner, la min\u00fascula parte descrita aqu\u00ed, nos ayuda a comprender y aceptar sobre nuevas bases el trabajo de estos innovadores.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La soledad de los individuos dotados que abandonaron el camino marcado y se adentraron por su cuenta en nuevas fronteras ha sido espantosa. Las generaciones posteriores apreciar\u00e1n sus sacrificios. En los nuevos \u00e1mbitos que penetraron, normalmente sin saberlo, acechan inteligencias subhumanas, no humanas y sobrehumanas que ahora intervienen en la evoluci\u00f3n humana con fuerza e intenci\u00f3n cada vez mayores. Mostraremos que, para sobrevivir a este desaf\u00edo, el hombre necesitar\u00e1 algo m\u00e1s que los fraudes y las patra\u00f1as del cientificismo contempor\u00e1neo.<br \/><br \/>borderlandresearch<\/p>\n\n<p><em>Este art\u00edculo se ofrece como material de archivo de car\u00e1cter hist\u00f3rico y simb\u00f3lico, dirigido a quienes practican estas disciplinas. No constituye consejo m\u00e9dico, diagn\u00f3stico, tratamiento ni orientaci\u00f3n sanitaria.<\/em><\/p>\n\n<\/section>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mente humana, una vez ensanchada por una idea nueva, nunca puede volver a sus dimensiones originales. \u2013 Oliver Wendell Holmes. Los cuatro \u00e9teres. 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